“Rubia”: Marilyn renace en la piel de Ana de Armas

PARÍS | Netflix pone este miércoles en línea uno de sus mayores proyectos cinematográficos del año: Rubiouna película biográfica de Marilyn Monroe protagonizada por la estrella en ascenso Ana de Armas como el ícono de la película.

La actuación de la actriz cubana de 34 años electrificó el Lido a principios de septiembre durante la presentación de la película en el Festival de Cine de Venecia. Sin embargo, la película no ganó ningún premio.

Con una duración de 2 horas y 45 minutos, inevitablemente perderá algo de su fuerza en la pantalla chica: como todos los productos de Netflix, no se estrena en los cines y se pone directamente en línea para los 220 millones de suscriptores de la plataforma.

¿Su propósito? Soplar el brillo que siempre ha rodeado al icono de la cultura popular, fallecido a los 36 años, para ofrecer un retrato de pesadilla de un artista aplastado por el sistema machista vigente en Hollywood, y más allá en la América de los años Kennedy.

El mismo presidente JFK, con quien la actriz tuvo un romance poco antes de su muerte hace sesenta años, cae de su pedestal. Es retratado como un depredador sexual en busca de carne fresca, en una de las escenas más fuertes de la película, donde Marilyn es obligada a practicarle sexo oral mientras él está hablando por teléfono.

La escena es como la película, donde Norma Jeane (su nombre civil) aparece como una mujer frágil, abusada por los hombres de su vida, incluidos sus exmaridos, la estrella de béisbol Joe DiMaggio (Bobby Cannavale) que la golpeaba y el dramaturgo Arthur. Miller (Adrien Brody) que parece despreciarla.

En el aspecto psicológico, la película evoca la infancia destrozada por una madre violenta, la búsqueda nunca resuelta del padre y un deseo ambivalente de maternidad frustrada.

A riesgo de casi ignorar el trabajo duro de Marilyn, o su voluntad de hierro, más presente en la biografía ficticia y documentada de Joyce Carol Oates, de la que se extrae la película.

nacimiento de una actriz

Rubio marca en todo caso el nacimiento de una actriz, la cubana Ana de Armas, en ascenso desde su llegada hace 15 años a Estados Unidos y que encuentra en esta película el papel de su vida. “Si dejamos de lado a la estrella, era una mujer como yo, de la misma edad, también actriz de la industria” del cine, declaró Ana de Armas en Venecia.

“Tuve que buscar en lugares de mí misma que sabía que eran incómodos, oscuros y vulnerables, y ahí encontré la conexión con esta persona” de Marilyn, agregó la actriz, quien ha trabajado durante varios meses en su dicción para borrar su acento. y acercarse a la de la estrella.

Durante el rodaje, “ella era todo lo que pensaba, todo lo que soñaba, todo lo que podía hablar, estaba conmigo y era hermoso”.

La preocupación por el realismo llegó hasta el punto de rodar en la misma casa donde creció Norma Jeane, antes del orfanato, y en aquella donde se encontró su cuerpo. La película no pretende esclarecer las circunstancias de su muerte.

“Sus cenizas están por todo Los Ángeles”, dijo el director Andrew Dominik al Lido (El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford [2007] con Brad Pitt), quien trabajó durante 10 años en la película, eliminando numerosas negativas antes de que Netflix aceptara abrir su billetera.

La película, con una producción virtuosa, alternando el blanco y negro y el color, multiplica las alusiones a muchos planos célebres para recrear fielmente el universo de Marilyn Monroe.

A ello se suma una banda sonora impecable, encomendada a los rockeros Warren Ellis y Nick Cave, familiares del director a los que ya ha dedicado documentales.