Europa reduce la búsqueda de los próximos astronautas, apunta a vuelos tripulados

BERLÍN (AP) — La Agencia Espacial Europea redujo la lista de candidatos para su próxima generación de astronautas, incluidas decenas que tienen una discapacidad física.

La agencia anunció el año pasado que había recibido un número récord de 22.589 solicitudes de personas que esperaban convertirse en la próxima generación de viajeros espaciales del continente.

La ESA dijo el martes que los ha reducido a menos de 1400, 29 de los cuales tienen una discapacidad física, y espera reducir la lista a varias decenas de candidatos para fin de año para los cuatro a seis puestos en su programa de entrenamiento de astronautas.

El director general de la agencia, Josef Aschbacher, dijo que el proceso de selección estaría acompañado de un estudio de factibilidad para determinar las implicaciones de elegir candidatos con discapacidades “pero, sí, estamos comprometidos en la ESA para abrir espacios para todos”.

Durante décadas, la ESA ha confiado en sus homólogos rusos y estadounidenses para lanzar astronautas al espacio. Actualmente la agencia tiene varias plazas reservadas en lanzamientos comerciales americanos. Pero Aschbacher dijo que Europa finalmente puede tener su propia nave espacial tripulada si los estados miembros de la ESA aprueban la idea en una reunión a finales de este año.

“No solo estamos hablando de lanzamientos, estamos hablando de exploración humana”, dijo, y agregó que futuras misiones buscarían enviar astronautas a la luna “y más allá”.


Mientras tanto, la agencia continuará desarrollando su capacidad robótica, incluida una nave espacial capaz de transportar grandes cargas a la Luna que apoyaría misiones conjuntas con socios como la NASA.

La ESA también se encuentra en las primeras etapas de trabajo en una sonda que volaría a una luna helada, como Encelado de Saturno, para recuperar una muestra y traerla de regreso a la Tierra.

“Podría ser que haya vida primitiva muy simple en el agua debajo de la capa de hielo”, dijo Aschbacher.

Un desafío es que, con la tecnología actual, el viaje de ida y vuelta podría tardar décadas en completarse.

El tiempo también es un factor en la sustitución de uno de los satélites científicos de la ESA, Sentinel 1-B, que dejó de funcionar correctamente a finales de diciembre.

Simonetta Cheli, directora de observación de la Tierra de la agencia, dijo que la causa raíz del mal funcionamiento aún se estaba investigando y que era demasiado pronto para decir si el modelo sucesor, Sentinel 1-C, deberá modificarse para evitar sufrir un destino similar.

Cualquier retraso en el reemplazo de Sentinel 1-B podría causar problemas a los científicos que dependen de los datos del satélite para sus investigaciones, incluido el cambio climático.

“Por supuesto, tendríamos que intentar buscar opciones para lanzar el satélite lo antes posible si 1-B termina su propia vida útil”, dijo Cheli.