Cómo puede su empresa ser más estratégica en cuanto a su gasto en tecnología

Demasiados ejecutivos hoy en día sienten que están atrasados ​​en inversiones digitales, incluida la computación en la nube, la inteligencia artificial y otras tecnologías de las que los competidores y los proveedores de tecnología hacen alarde, todo mientras usan una parte significativa de su inversión discrecional para mantener actualizada la tecnología existente. A pesar de las grandes inversiones, relativamente pocas de estas tecnologías están impulsando a las empresas hacia un resultado diferenciador que realmente importe a los clientes. Entonces, ¿cómo da forma a su agenda tecnológica para que le permita desarrollar las capacidades adecuadas y ofrecer resultados que impulsen su ventaja competitiva? Aquí hay seis imperativos a considerar. Trabajar a fondo estas seis áreas antes de involucrarse en cualquier gran proyecto tecnológico lo ayudará a enfocar su inversión en los resultados más importantes, aumentar el retorno de estas inversiones y conectar la tecnología directamente en el centro de su futuro diferenciado.

Si su organización no está realizando grandes inversiones en tecnología, usted es una minoría. De hecho, casi la mitad de los directores ejecutivos de 24a encuesta anual de directores ejecutivos de PwC (2021) informaron planes para aumentar su tasa de inversión digital en un 10% o más – más que cualquier otra categoría de gasto.

Con toda esta inversión, es alarmante que la mayoría de los ejecutivos con los que hablamos estén preocupados por sus luchas para diferenciarse significativamente de sus competidores. Gran parte de su inversión en tecnología actual, desafortunadamente, se realiza en un esfuerzo por “mantenerse al día” con los requisitos crecientes de la era digital. De hecho, mientras que el 56% de los ejecutivos que toman el Encuesta empresarial sobre la nube de PwC en EE. UU. ven la nube como una plataforma estratégica para el crecimiento y la innovación, un 53% de las empresas no están obteniendo un valor sustancial de sus inversiones.

Darle la vuelta a esto requiere un cambio de mentalidad. Los directores ejecutivos deben desafiar todas las inversiones tecnológicas importantes preguntándose: “¿Qué pasaría si tuviéramos que obtener el doble del valor en la mitad del tiempo?” Esta pregunta tiene el poder de cambiar su diálogo sobre estas inversiones masivas y puede evitar que caiga en la trampa de los típicos programas de implementación de plataformas a gran escala que duran varios años, cuestan enormes cantidades de dinero y requieren un esfuerzo masivo para que los empleados adopten nuevos formas de trabajar y, en última instancia, no te ayudan a diferenciarte ni a ganar.

La clave para darse cuenta del doble del valor en la mitad del tiempo es no enfocarse principalmente en la tecnología, sino tener un enfoque obsesivo en los resultados que se supone que la tecnología debe permitir. Esto puede sonar a semántica y podría pensar: “Por supuesto, estamos interesados ​​en el resultado y no en la tecnología en sí”. Pero, ¿se definen estos resultados en apoyo de una promesa de valor muy clara para el mercado? ¿Y crearán un valor incremental masivo y diferenciarán a su empresa? La mayoría de las veces, la respuesta es no.


Entonces, ¿cómo da forma a su agenda tecnológica para que le permita desarrollar las capacidades adecuadas y ofrecer resultados que impulsen su ventaja competitiva? Considere, por ejemplo, cómo la multinacional española de ropa Inditex utiliza la tecnología para crear resultados únicos y diferenciarse en un mercado hipercompetitivo.

Zara de Inditex ha sido conocida por su modelo de negocio de “ajuste a la demanda”, asegurando que las tiendas tengan la cantidad adecuada del inventario adecuado que se venderá en el momento adecuado. Al igual que sus competidores, Inditex había invertido en un sistema de gestión de la cadena de suministro empresarial y se enfrentó a invertir aún más en nuevas tecnologías para mantenerse a la vanguardia. Sin embargo, para cumplir plenamente con el resultado de un modelo “ajustado a la demanda”, Inditex implementó una nueva versión de una tecnología antigua: incrustar un chip RFID reciclable más barato en la etiqueta de cada artículo que vende Zara. Esta etiqueta permite el seguimiento individual de las prendas desde las plataformas logísticas hasta su venta final, posibilitando un sistema mucho más inteligente.

Pero Inditex no se basa únicamente en la tecnología. La información de los RFID se complementa con los conocimientos de los gerentes de tienda sobre por qué ciertos artículos no funcionaron bien en ciertos días, así como también de los vendedores que han sido capacitados para interactuar con los clientes y dar retroalimentación sobre lo que han aprendido a los diseñadores. Esta inteligencia combinada tecnológica y no tecnológica permite a Inditex trabajar de manera altamente integrada en las operaciones de marketing, diseño, comercialización, cadena de suministro y venta minorista para descubrir tendencias de moda, crear nuevas oleadas de colecciones y hacer que los clientes obtengan las prendas deseadas mucho más rápido que la competencia.

Sobre la base de este aprendizaje de Inditex y otras empresas, aquí hay seis imperativos a tener en cuenta para ofrecer resultados diferenciados de sus propias inversiones en tecnología:

1) Conecte la tecnología para obtener resultados claros y diferenciados para los clientes

Pregúntese: ¿Cuál es el valor único que crea nuestra empresa para los clientes y las partes interesadas? ¿Cuáles son las pocas cosas en las que debemos ser excelentes para ofrecer ese valor? ¿Cómo puede la tecnología ayudarnos a sobresalir en esas capacidades diferenciadoras? ¿Podemos articular y medir claramente cómo la tecnología nos ayudará a diferenciarnos de nuestros competidores? Tener respuestas claras a estas preguntas lo ayudará a priorizar los resultados y las tecnologías que hacen avanzar su propuesta de valor única frente a la digitalización incremental de cómo trabaja hoy.

2) Equilibre sus inversiones en tecnología grande, pequeña y sin tecnología

No todos los problemas necesitan una gran solución tecnológica. A menudo, la solución requiere complementar las grandes plataformas tecnológicas con procesos y automatización de “pequeña tecnología” más simples, nuevas políticas y cambios de comportamiento. Esto no significa solo lanzar una gran cantidad de pequeñas pruebas piloto de tecnología y retrasar las inversiones fundamentales que pueden ser necesarias para obtener valor a largo plazo. La clave es tener una cartera de soluciones que ofrezca resultados más rápido siempre que sea posible y que financie y respalde las inversiones que requieren una transformación mayor.

3) Sea muy selectivo sobre dónde innovar o integrar

Crear resultados sorprendentes para los clientes no siempre significa que tenga que hacer todo internamente o tener su propia solución única para el cliente. Las oportunidades de innovación a través de los ecosistemas están creciendo rápidamente a medida que las empresas aportan nuevas capacidades tecnológicas al mercado todos los días. No tenga miedo de integrar tecnologías ofrecidas por otros, en particular de sus socios del ecosistema. Personalice e innove solo donde conduzca a una verdadera diferenciación competitiva, y donde esa diferenciación sea algo por lo que sus clientes estén dispuestos a pagar. Si no puede responder honestamente si los clientes estarán dispuestos a pagar por las inversiones que está haciendo en personalización, no lo haga.

4) Alinee su modelo operativo para lograr el resultado deseado

Lograr el resultado deseado requerirá mucho más que la simple implementación del sistema. Se necesitarán cambios en roles, procesos, políticas, formas de trabajo, habilidades, métricas, incentivos, comportamientos, datos y más. Lo más probable es que descubra que sin un equipo multidisciplinario que dé forma a los resultados a los que se dirigen sus inversiones en tecnología, no podrá capturar el valor total. A estos los llamamos “equipos orientados a resultados” porque reúnen las habilidades y el talento adecuados de cualquier parte de la organización y se enfocan en entregables claros que impulsan el valor del cliente. Cada vez más, deben ser permanentes, no solo formados con trabajadores a tiempo parcial que trabajan juntos durante la duración del proyecto. Este es un recableado significativo de su modelo operativo para romper los silos tradicionales que a menudo se interponen en el camino para lograr resultados diferenciadores.

5) Cambie la relación entre la tecnología y su gente

Involucrar a las personas que utilizarán la nueva tecnología y mejorarlas será una de sus tareas más desafiantes y que requieren más tiempo, pero una que es absolutamente crítica. No se centre únicamente en hacer que las personas se sientan cómodas con el uso de la tecnología (por ejemplo, enseñarles cómo utilizar las herramientas de trabajo remoto de forma eficaz); Haga que se sientan entusiasmados con el trabajo de esta nueva forma (por ejemplo, que se sientan cómodos gestionando y motivando a sus equipos de forma remota). Trabaje con las personas para cambiar sus actividades diarias con la tecnología y, al hacerlo, se familiarizarán con los sistemas subyacentes. Muéstreles qué hay para ellos: cómo esto enriquecerá sus trabajos y les permitirá conectarse con el propósito de la organización.

6) Repensar el caso de negocios detrás de las inversiones en tecnología

Los casos comerciales suelen centrarse casi por completo en las mejoras de eficiencia, por ejemplo, el ahorro de personal al realizar tareas más rápido o con menos intervención humana, o reducciones del costo de la tecnología en sí. Sea más ambicioso. ¿Cómo cambiará la inversión el éxito en la adquisición o retención de clientes? ¿Cómo mejorará sus conocimientos y lo ayudará a entregar mejor su propuesta de valor? ¿Qué afectará a su huella de carbono? Si su caso comercial no aborda los resultados, es probable que el proyecto en sí no sea lo suficientemente transformador.

A medida que amplíe la articulación de los beneficios, también deberá responsabilizar a sus equipos por la entrega de ese valor. El éxito ya no debe medirse por si el sistema “se pone en marcha”, sino por si genera un cambio en los resultados con los clientes. Definir medidas claras basadas en hechos no es fácil, pero sin ellas, básicamente solo está cruzando los dedos y esperando que la transformación se produzca en el extremo final de las apuestas tecnológicas masivas.

Trabajar a fondo estas seis áreas antes de involucrarse en cualquier gran proyecto tecnológico lo ayudará a enfocar su inversión en los resultados más importantes, aumentar el retorno de estas inversiones y conectar la tecnología directamente en el centro de su futuro diferenciado.