Consejos para que funcione, evitar rupturas

Consejos para que funcione, evitar rupturas

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La larga distancia es difícil. Pero mi amplia experiencia con las relaciones a distancia me ha demostrado que son difíciles pero no imposibles.

Cuando acepta tener una relación a larga distancia, es un compromiso (a veces implícito) continuar la relación a pesar de la distancia geográfica. Antes de decidirse a probar la larga distancia, una hazaña que ha destruido muchas relaciones, es importante reflexionar sobre lo que significa y lo que implicaría. Aquí hay varias preguntas que puede hacerse:

  • ¿Quieres hacer larga distancia?
  • ¿Vale la pena esperar por tu pareja?
  • ¿Cuál es el objetivo final de la relación?
  • ¿Tu pareja siente lo mismo que tú?
  • ¿Existe una fecha de finalización para la larga distancia?
  • ¿Se sentirá la larga distancia como una auto-traición?
  • ¿Qué está motivando la decisión de volverse de larga distancia? ¿Lo impulsa el deseo de mantener la relación o la renuencia a estar soltero?

Las relaciones a larga distancia son conocidas por fracasar. ¿Por qué? Aunque cada dinámica de relación es diferente, estos son los obstáculos más comunes que surgen:

  • La distancia emocional puede crecer sin que las personas se den cuenta
  • Se vuelve más difícil compartir sus vidas, tanto las cosas grandes como las pequeñas.
  • Los eventos y las vacaciones se sienten solos
  • No se satisfacen las necesidades (por ejemplo, contacto físico, tiempo de calidad)
  • La tristeza se vuelve abrumadora
  • Los celos y las inseguridades se instalan
  • Las peleas se posponen o se ignoran
  • Se crea más espacio para la falta de comunicación (mensajes de texto, fotos publicadas, llamadas telefónicas rápidas, etc.)

La lista es intimidante. Pero si eres alguien que está a punto de hacer una relación a larga distancia o estás luchando por tener una relación a larga distancia, aquí tienes seis consejos:

Vive la vida. Las relaciones son geniales, pero también pueden ser una distracción. La larga distancia puede ofrecernos algo de tiempo y espacio extra para que nos enfoquemos realmente en los proyectos, el trabajo, el crecimiento personal y la expansión de nuestros círculos sociales. En lugar de ver el tiempo separados como “desperdiciado”, podemos verlo como un tiempo para realmente concentrarnos en nosotros mismos. Es importante recordar que tu vida no está en pausa.

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Tómate un tiempo para reflexionar. Es fácil estar tan envuelto en la dinámica de una relación que no nos detenemos a reflexionar sobre su impacto, dirección o nuestro papel. A menudo nos apoyamos en nuestros socios para la validación, los planes sociales o la toma de decisiones. Ahora, la responsabilidad recae sobre nosotros. La larga distancia ofrece la oportunidad de restablecer nuestra independencia y reevaluar la forma en que nos presentamos en la relación.

Discuta las necesidades. Las relaciones a larga distancia cambian y, como consecuencia, nuestras necesidades, y la forma en que las abordamos, también cambiarán. La mayoría de los lenguajes de amor son difíciles de encontrar a larga distancia, como el contacto físico, los actos de servicio y el tiempo de calidad (hay una cantidad limitada de tiempo que la gente quiere pasar en su teléfono). ¡Ajustar la forma en que mostramos amor y atendemos a las necesidades de nuestra pareja es clave!

Comunicación. La comunicación es importante para mantener la conexión y la intimidad. Es útil compartir inseguridades y miedos para aclarar nuestros sentimientos y mantener la franqueza. La comunicación constante también puede ayudar a mantener a nuestra pareja incluida en los eventos de nuestra vida, tanto grandes como pequeños. Recuerde, consistente no significa incesante.

Deja de hacer suposiciones. Es útil limitar la cantidad de suposiciones que hacemos; en su lugar, practique convertir las suposiciones en preguntas. La persona no puede leer nuestra mente y viceversa. Nos conviene hacer preguntas y asegurarnos de que estamos en la misma página.

Relajarse. Sí, es importante comunicarse y hacer que la relación siga creciendo, pero eso no significa que la relación deba convertirse en una tarea tediosa. Está bien si algunos días tenemos más ganas de ver televisión que de hablar. Ser intencional en la conexión no tiene por qué implicar una rutina estricta y absorbente. Esa regularidad puede matar toda alegría en la relación o ejercer una presión indebida sobre las parejas para que cada interacción sea especial.

Desarrolla nuevos rituales. Es posible que no podamos hacer todas las cosas que solíamos hacer. En lugar de intentar reproducir las mismas actividades, inicie nuevos rituales. Intente enviar una foto de la mañana o hacer un entrenamiento en línea juntos.

Establezca una fecha de finalización. La larga distancia es más fácil si hay una fecha de finalización. Al menos trate de averiguar cuándo se verán a continuación; conviértalo en algo que esperar. Incluso una intención suele ser mejor que lo desconocido.

Sé que todo el mundo dice que “las relaciones a larga distancia no funcionan”, pero puede ser.

¿Estás en una relación unilateral? He aquí cómo saberlo.

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Sara Kuburic es una terapeuta que se especializa en identidad, relaciones y trauma moral. Todas las semanas comparte sus consejos con nuestros lectores. Encuéntrala en Instagram @ millennial.therapist. Puede ser contactada en [email protected]

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