Nueva tecnología de inodoro puede leer tu caca

(Inside Science) – Analizar la orina y las heces ha sido durante mucho tiempo una herramienta importante en el kit de un médico para diagnosticar infecciones, diabetes y algunos tipos de cáncer. Ahora, un equipo internacional de investigadores está encontrando formas de integrar el análisis de muchos marcadores de salud, incluido el flujo y la viscosidad de, bueno, las funciones corporales, en un inodoro inteligente para dar a los usuarios una imagen completa de lo que está saliendo de ellos. El nuevo informe fue publicado hoy en la revista Ingeniería Biomédica de la Naturaleza.

Los investigadores crearon analizadores químicos completamente automatizados que se pueden montar en los sistemas de inodoros existentes. Tres sistemas de seguimiento separados funcionan en análisis de orina (usando una tira reactiva), flujo de orina (usando visión por computadora) y análisis de heces (usando análisis de computadora de la densidad y un sensor para medir la duración de los movimientos intestinales). El prototipo también rastrea la salida de cada usuario usando un escaneo de huellas dactilares en la palanca de descarga, así como lo que ellos llaman escaneo analprint. ¿Quién sabía que cada ano individual era único en sus pliegues y remolinos? Todos los datos podrían enviarse a un portal de salud basado en la nube para compararlos con el tiempo. El sistema funciona para personas que usan inodoros tanto de pie como sentados.

La idea es que la salud de precisión y el monitoreo continuo de la salud se basan en datos precisos y continuos para predecir o detectar enfermedades, escriben los investigadores. Los dispositivos portátiles como los rastreadores de movimiento y los monitores cardíacos contribuyen en gran medida a proporcionar datos sobre cada persona, pero estos dispositivos requieren que las personas se los pongan conscientemente, a diferencia de un inodoro inteligente, que puede proporcionar datos pasivamente. Escriben que el sistema tiene limitaciones: por ejemplo, no es fácil asegurarse de que la unidad esté esterilizada después de cada uso, lo que podría conducir a lecturas falsas, y aún no es compatible con los inodoros en cuclillas que se usan ampliamente en todo el mundo.

Aún así, los autores ven un futuro prometedor para un baño diagnóstico.

“El inodoro funcionará en última instancia como la clínica diaria para el monitoreo continuo de la excreta humana”, escriben, “alimentando datos en modelos de salud humana que pueden usarse para la detección y el diagnóstico posterior”.

[This article originally appeared on Inside Science.]

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